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Los seminaristas se acercan a la realidad de la catequesis

Los días del 24 al 26 de junio la Comisión para la Evangelización, Catequesis y Catecumenado ha ofrecido un curso para seminaristas. Han participado 36 de 11 diócesis distintas.

Partiendo la primera tarde de «¿Qué es la catequesis?», ayudados por el catequeta D. Juan Carlos Carvajal, se ha ido, poco a poco, dando unas pistas sobre la realidad evangelizadora y catequética con la que se pueden encontrar estos seminaristas cuando reciban el sacramento del orden sacerdotal.
Contaron la primera noche con el testimonio del guardián de los PP. Capuchinos, el P. Benjamín que les habló de la realidad del primer anuncio desde la piedad popular que despierta la devoción en Madrid a Jesús de Medinaceli. Él, como rector de la basílica, constata cada día como hay sed de Dios en el corazón humano.

Oír hablar de la misión del sacerdote en la catequesis, conocer los cuatro catecismos para la iniciación cristiana, elaborar una catequesis y descubrir el mundo inmenso de la discapacidad visitando la parroquia de Sta. María del silencio, y teniendo allí el testimonio de personas que tienen alguna discapacidad o de aquellas que les acompañan, ha sido la apasionante tarea de un segundo día intenso.

Terminamos nuestro encuentro visitando la Conferencia Episcopal y con el saludo cercano y afectuoso de su secretario general, D. Francisco César García Magán, pero antes contamos con el testimonio de tres sacerdotes, Mario, Rafa y Rodolfo, que viven su vocación sacerdotal al servicio de la comunidad parroquial y que se encuentran con los grandes retos de la transmisión de la fe en el contexto de la parroquia, en la atención a los catequistas, a las familias, con colegios de élite por un lado, pero después en la parroquia la realidad de familias pobres y desestructuradas por otro; también pudieron escuchar las luces y sombras de un contexto más rural, etc. Estos tres sacerdotes tenían en común su entusiasmo, el valor que le dan al ámbito de la parroquia como lugar privilegiado para la transmisión de la fe, la importancia que tiene la persona del catequista, la necesidad de cuidarle, etc. etc.

Han sido unos días muy intensos, pero también muy bonitos, donde sentimos que hemos cuidado un poquito la misión evangelizadora del futuro sacerdote en el contexto de la parroquia a través de la catequesis, eso que estos seminaristas, la mayoría saben de teoría, pero que un día les tocará vivir de lleno y qué importante si llegan con algunas herramientas.