Del 30 de septiembre al 2 de octubre, hemos celebrado en Mérida las jornadas del área de Piedad Popular, Cofradías y Hermandades, Rectores de Santuarios y Peregrinaciones pertenecientes a la Comisión para la Evangelización, Catequesis y Catecumenado de la Conferencia Episcopal Española.
Estas Jornadas han supuesto unos días de formación, diálogo y convivencia, y además hemos podido disfrutar de la gran ciudad de Mérida, que celebra un Año jubilar conmemorando a su mártir Santa Eulalia.
Durante estos días han estado presentes el Obispo de Palencia y responsable de esta área de piedad popular, D. Mikel Garciandía, el Arzobispo de Mérida-Badajoz, D. José Rodríguez, y el Obispo emérito de Jaén, D. Amadeo Rodríguez, quienes alentaron a los participantes en el trabajo que sus obispos les han encomendado, subrayando el aspecto evangelizador que debe tener su tarea. El programa de las jornadas estuvo coordinado por D. Francisco Julián Romero, Director de la Comisión, y su equipo. Juntos promovieron el intercambio de experiencias y la concreción de los aspectos que son necesarios seguir implementan en este campo de la pastoral.
Han sido una cincuentena de participantes procedentes de toda España vinculados a estas tres realidades: responsables diocesanos de peregrinaciones, rectores de santuarios o delegados diocesanos de hermandades y cofradías. Por medio de las ponencias y la mesa de comunicaciones se ha insistido que todas las realidades pertenecientes a esta área deben ser instrumento de evangelización, se ha recalcado la necesidad de la formación permanente de todos los integrantes, voluntarios, juntas directivas, etc., al tiempo que se ha invitado a tener audacia para proponer el primer anuncio a aquellas personas que se aproximan a las cofradías y santuarios. En ellos hay que generar una acogida significativa, ya que algunos de los que llegan tienen una sed de Dios.
Han sido días para ser conscientes de cómo Dios obra en los corazones de aquellos que se aproximan a la realidad de la piedad popular y de seguir siendo instrumentos en las manos de Dios para que Él pueda hacer su obra en todas estas personas.


