Catecumenado

Después del rito de entrada comienza propiamente el tiempo del catecumenado.

«Cuando el niño ha progresado en su conocimiento de Jesucristo y ya es capaz de tomar alguna decisión en favor de él. Es el tiempo para el itinerario catequético anteriormente descrito que, teniendo en cuenta el año litúrgico, desarrolla las dimensiones propias de toda catequesis: conocimiento de la fe, educación litúrgica, formación moral, enseñanza de la oración, educación para la vida comunitaria e iniciación a la misión. La duración de este tiempo del catecumenado deberá prolongarse de manera suficiente y adecuada» [OP 36].

Durante este tiempo, de acuerdo con las orientaciones del capítulo V del Ritual de la Iniciación Cristiana de Adultos «se puede introducir, adaptado a la edad de los niños, el rito de las entregas que se usan para los adultos», por ejemplo las del credo y el padrenuestro (RICA 103, 125, 181-192).