Introducción

Bienvenidos a este recorrido que vamos a hacer por el catecumenado de niños y adolescentes.

Antes de exponer el primer elemento de este recorrido nos gustaría ofrecer una pequeña introducción. En primer lugar nos gustaría presentaros la bibliografía fundamental en la que está basado el recorrido que vamos a realizar.

El texto fundamental es el Ritual de Iniciación Cristiana de Adultos el cual ha sido objeto de una reimpresión en mayo de 2022. ¿por qué usar un ritual que es para adultos?

Para poder responder adecuadamente hay que citar el canon 852 parágrafo 1 del código de derecho canónico donde dice que «las disposiciones de los cánones sobre el bautismo de adultos se aplican a todos aquellos que han pasado de la infancia y tienen uso de razón»

y por otro lado porque el capítulo V de dicho ritual está dedicado específicamente a estos niños y adolescentes. Precisamente en el número 306 dice: «Este Ritual está destinado a los niños que, no habiendo sido bautizados en la infancia, y llegados a la edad de la discreción y de la catequesis, vienen para la iniciación cristiana, ya traídos por sus padres o tutores, ya espontáneamente, pero con su permiso».

Y luego dos textos más de la Conferencia Episcopal Española. Las reflexiones y orientaciones sobre la Iniciación cristiana del año 1998 y las orientaciones pastorales para la Iniciación cristiana de niños no bautizados en su infancia de noviembre de 2004.

Adentrándonos un poquito más en las razones por las que es necesario un verdadero catecumenado el mismo ritual nos dice que

«Estos niños ya son idóneos para concebir y alimentar una fe propia, y tienen en sí mismos algún sentido del deber de conciencia. Por consiguiente su iniciación debe prolongarse, como la de los adultos, durante varios años, si es necesario, antes de que se acerquen a los sacramentos, y debe distribuirse en varios grados o etapas, y jalonarse con diversos ritos». (306-307)

El ritual considera a estos niños idóneos para concebir y alimentar una fe propia. Esto es esencial para entender el proceso catecumenal de preparación al bautismo, a lo que se une, dice el ritual, algún sentido del deber de conciencia, ya que experimentan y son conscientes de que hacen el mal que no quieren y otras veces no son capaces de realizar el bien que quieren.

Así aparece también en el texto de la Conferencia sobre la iniciación cristiana hablando de estos niños. «La solución pastoral ha de ser necesariamente distinta de la que se adopta para la iniciación sacramental de los niños ya bautizados». [IC 135]

y por tanto pide «ofrecer a esos niños no bautizados un verdadero y propio catecumenado orientado a la progresiva comprensión de la Palabra de Dios, de la oración eclesial y de la celebración litúrgica, y a un compromiso de fidelidad al Evangelio y de amor al prójimo».

Lo mismo encontramos en el texto del 2004. «Pero es necesario encontrar una respuesta más adecuada que favorezca, por un lado, la comunión eclesial y que, por otra parte, acentúe la importancia relevante de la Iniciación cristiana: ésta es la razón de que la Iglesia se decida a proponer para estos niños un verdadero catecumenado, adaptado a su edad, condición y situación». [OP 8]

Una vez que hemos justificado la necesidad de un catecumenado propio para estas edades hablemos de los tiempos y los ritos.

Como ocurre con el catecumenado de adultos, existe un Un tiempo de «Precatecumenado», caracterizado por el primer anuncio; el tiempo del «Catecumenado», destinado a la catequesis integral; el tiempo de la «Iluminación y purificación cuaresmal», para proporcionar una preparación espiritual más intensa; y el tiempo de la «Mistagogía», señalado por la nueva experiencia de los sacramentos y de la comunidad.

Y por otro lado Tres ritos:

El Rito de entrada al catecumenado, los Escrutinios o ritos penitenciales y la Celebración de los sacramentos del Bautismo, Confirmación y Eucaristía.

Una vez hecha la introducción y haber expuesto el esquema general del catecumenado vamos a ir recorriendo los distintos elementos, etapas y ritos de uno en uno.